Category: Artículos


LAS VIOLENCIAS CONTRA LAS MUJERES AFROCOLOMBIANAS

 

Doris García Mosquera     

 Asociación de Mujeres Afrocolombianas AMUAFROC

amuafro@hotmail.com

 

“El derecho de toda mujer a una vida libre de violencia incluye, entre otros el derecho de la mujer a ser libre de toda forma de discriminación” Convención de Belem Do Pará.

 

 

En este capítulo se plasman los resultados en cuanto al diagnóstico de violencias contra las mujeres afrocolombianas,  obtenidos de la sistematización y el análisis del trabajo adelantado en  tres talleres distritales[1] – Bogotá, Cartagena y Buenaventura – y de las conversaciones sostenidas con algunas mujeres afrocolombianas.

 

  1. Identificación de manifestaciones de violencia.

Las mujeres afrocolombianas identifican en su cotidianidad la violencia intrafamiliar en sus diferentes maneras física, sicológica y sexual, la  violencia sexual  fuera del hogar, la trata de personas, la violencia producida por actores armados y la violencia étnica.

Violencia Física:

Se manifiesta con  golpes, uso de armas, cortadas llegan incluso a  causar la muerte.

Casos críticos los de Buenaventura.  Algunas mujeres negras opinan que el machismo lo aprendieron en sus hogares  pues les enseñaron que a los esposos hay que atenderlos además de decirles todo lo que hacen, para donde van, con quien van, a qué horas salen o llegan.  De allí resulta  la costumbre que están tomando los hijos de maltratar a las madres incluso pegarles.  Casos de Cartagena.

Manifiestan además sobre el comportamiento de algunas mujeres que cuando los maridos las maltratan más apego sienten hacia ellos y se sienten bien en los momentos de reconciliación pues son las escasas  manifestaciones de afecto de ellos y que otras se dejan maltratar porque son ellos quienes llevan la comida a la casa.

Las mujeres aducen que la violencia de pareja se da por el machismo que ha ido de generación en generación y por la influencia de los medios de comunicación.

 Violencia psicológica de pareja:

En este tipo de violencia las mujeres manifiestan que el hombre dice “yo soy el que  trabaja” y cuando la mujer quiere trabajar no la deja. También les prohíben ir a estudiar.  Las maltratan verbalmente utilizando palabra soeces, apodos y canciones ofensivas.

Mencionan los casos de la negación de los hijos e hijas por los compañeros y los casos donde aunque los y las reconozcan, no responden ni económica ni afectivamente por ellos y ellas.  Las mujeres informan se ven obligadas a conseguir otros compañeros que sí respondan aunque los hijos no sean de ellos. Las mujeres afrocolombianas, además consideran que es violencia que los hijos e hijas lleven a los padres y madres a asilos por causa de la edad.

Violencia Sexual y de pareja:

En la pareja las mujeres identifican la violencia sexual como la obligación a tener relaciones sexuales  y además manifiestan que se presentan violaciones en el seno del hogar por padres, esposos,  hermanos y padrastros y que esto ha aumentado en Buenaventura

Las violaciones a las mujeres se dan después de golpes. Manifiestan además que son acosadas sexualmente en el trabajo por los patrones. Se consideran violentas por el imaginario de considerar a la mujer negra como símbolo sexual.

Se conoció el caso de una de las participantes quien narra que fue violada sexualmente por el padrastro cuando tenía 7 años y la mamá le obligó a tratarlo como papá.  Fue maltratada físicamente por este señor durante su niñez y juventud.  No tuvo oportunidad de estudiar.  Actualmente es madre soltera de dos hijos que son drogadictos y la maltratan físicamente.

Trata de personas:

Informan de la trata por cuestión laboral dentro del país. Así mismo por explotación sexual se da para el exterior y que por contactos en internet y engaños de trabajos se están dando viajes a otros países para prostituir a las jovencitas.  Casos en Cartagena.

Violencia producida por actores armados ilegales:

“Violencia es cuando nos obligan a dejar todo y  despojan a las familias de nuestras pertenencias”, palabras de una de las participantes en el taller.

Declaran que los actores armados reclutan a las jóvenes y ellas tienen que prepararles los alimentos.  Las obligan a tener relaciones sexuales, cuando salen embarazadas las obligan a abortar. Les agreden en los senos y los glúteos hablan de 27 casos reportados. En Buenaventura

Por causa del conflicto mujeres afro están siendo perseguidas, amenazadas y asesinadas a veces por ser amigas  o familiares de integrantes del grupo contrario en el conflicto.  Los actores armados ilegales reclutan a los jóvenes en contra de su voluntad lo que causa gran dolor en las madres.

El desplazamiento por el conflicto armado coloca a las mujeres afrocolombianas en mayor situación de vulnerabilidad de ser violentadas y en desprotección de sus derechos humanos. Las mujeres en situación de desplazamiento, en su mayoría mujeres rurales manifiestan que  cuando llegan a las ciudades  es cuando sienten discriminación social y étnica.

Violencia Social y étnica:

Las mujeres en los talleres identifican la violencia social cuando son rechazadas por la edad, por estar embarazadas o por la región de origen. En este sentido manifiestan que a veces las tratan de cochinas si vienen de alguna costa y que en cuestiones laborales, cuando se entrega una hoja de vida y le preguntan cuántos años tiene y si es madura le dicen después la llamo y nunca llega esa llamada.

También identifican como violencia social el rechazo por su contextura física y el trato en los servicios de salud, manifiestan que algunos médicos extirpan órganos solamente por cobrar  servicios.

La discriminación en distintos espacios y relaciones de la vida diaria, por pertenecer a un grupo étnico, por hablar con vocablos y tonos diferentes, por tener una cosmovisión propia del mundo es lo que consideran como violencia étnica que se manifiesta en las faltas de oportunidades en el trabajo y cuando consiguen un trabajo en el mal pago, intolerancia y en el acoso laboral y sexual a que son sometidas  en el mismo.

Otra manifestación de esta violencia cuando las mujeres sienten que en muchas partes no las llaman por su nombre sino por su color de piel y que a veces tienen las competencias para un cargo y por ser mujer negra no lo obtienen.

En esta violencia étnica identificada, las niñas y niños informan que tienen dificultades en espacios como el del colegio a jugar e integrarse con niños mestizos pues estos los rechazan.  A veces informan que son los mismos padres y madres de familia quienes les prohíben a sus hijos e hijas a jugar con l@s niñ@s negr@s. A veces hay rechazo también por los profesores y las profesoras.

Los testimonios muestran que la violencia étnica se da en la manera como las llaman, ya que no le dicen su nombre sino “negrita”, disque por cariño aunque no la conozcan; en la ciudades frecuentemente se burlan de sus peinados y  cuando se entra a un almacén no las atienden bien porque piensan que no tienen con qué comprar. Les gritan groserías por la forma y tamaño de las caderas. Piensa que las mujeres negras solamente sirven para empleadas domésticas.

También expresan que se les dificulta conseguir empleo, las emplean pero en cargos de oficios varios y cuando trabajan como empleadas domésticas les separan hasta la loza y cucharas de comer. Hacen énfasis en la mala atención a las mujeres afrocolombianas y diferente a la que le dan a las otras mujeres en los hospitales.

Todas estas discriminaciones identificadas como violencia étnica consideran se dan por los imaginarios que perduran desde tiempos de conquista y colonia en los procesos de esclavización y también por la  intolerancia, por la falta de estudios de las mujeres afro y por falta de oportunidades y de trabajos dignos.

2.  Factores Causales y detonantes.

En este aspecto identifican las siguientes causas y riesgos.

Machismo, racismo, intolerancia, desempleo, falta  de profesores afro, la edad, falta de oportunidades, actores armados, conflicto y desplazamiento, falta de sentido de pertenencia, desórdenes mentales.  El hombre cree que la mujer es de su propiedad. Incluyen falta de conocimiento y pocas construcciones mentales en torno a la etnia, falta de recursos económicos  lo que lleva a los jóvenes al pandillismo, expendio de drogas y prostitución.  El  hacinamiento en los hogares es otra causa violencia intrafamiliar.

 

  1. Impactos que causa la violencia sobre las Mujeres Afrocolombianas.

Las mujeres asistentes a los talleres indican que al ser violentadas  sienten impotencia, rabia, desespero, dolor, zozobra, angustia, miedo, tristeza, frustración, baja autoestima, desilusión, daños sicológicos, humillación, inseguridad, desesperanza, se sienten menospreciadas, inferiores, con complejos, deseo de venganza, resentimiento entre géneros, desplazamiento, traumas mentales, suicidio, fuga geográfica (querer irse del país), codependencia.

También expresan que la violación sexual deja dolor y trauma mental con rechazo de la misma persona y rechazo a los demás, sentimiento de culpabilidad, lo que causa desintegración familiar y social.  Además sienten debilitamiento de la identidad étnica, a veces se reniega de la etnia como consecuencia de la discriminación.

En el caso de los niños y niñas, en algunos casos deben abandonar sus instituciones educativas por el rechazo y la discriminación.

4. ¿Qué dicen las mujeres en situación de desplazamiento?

Las mujeres en situación de desplazamiento forzado tienen varias quejas sobre la atención estatal derivada de los compromisos y normas nacionales de atención a esta población. Expresan que hay inconsistencia entre lo que las entidades regulan respecto a acompañamiento y ayuda económica con lo que en realidad ellas reciben.

Solicitan que las decisiones y compromisos no se queden en el papel, como los Auto 092 y 005.  En este sentido solicitan

  • Información de la violencia generalizada en los barrios donde llegan a vivir.
  • Tener en cuenta que la problemática más sentida es la falta de vivienda.
  • Visitas domiciliarias, para que constaten como ellas están viviendo.
  • Sensibilizar a las entidades ya que conocen los derechos de las mujeres en situación de desplazamiento.
  • Solucionar problemas de registro y problemas de documentos de identidad.
  • Informar que reciben muchas capacitaciones en proyectos productivos y del Servicio Nacional de Aprendizaje SENA pero no hay recursos para materia prima, materiales e insumos.  Expresan que están perdiendo el tiempo con el SENA y con Acción Social.
  • Tener en cuenta los problemas de drogadicción en los barrios donde llegan a vivir.
  • Tener en cuenta los aspectos de no seguridad alimentaria.
  • Capacitación en asuntos afrocolombianos (historia, procesos organizativos y espacios de participación).
  1. Propuestas de estrategias de solución presentadas por las mujeres en los talleres.

Como resultado de los talleres las mujeres presentan  una lista amplia de propuestas de solución que se enmarcan en cuatro grandes componentes.

En primer término las propuestas referidas a procesos de sensibilización y capacitación sobre derechos de las mujeres, derechos étnicos, cultura afrocolombiana, ruta a seguir y atención efectiva  para mujeres víctimas  de algún tipo de violencia.

En segundo término propuestas referidas a la exigencia al Estado, representado en funcionarios públicos, en el diseño e implementación de políticas pertinentes para eliminar las desigualdades existentes y la discriminación a los grupos afrocolombianos.

Así mismo como el cumplimiento de normas y buen trato en prestación de servicios como el de la salud y la atención a mujeres víctimas de algún tipo de violencia y o en situación de desplazamiento.

Luego las propuestas de asistencia individual, a la familia, a las organizaciones y a la comunidad para prevenir la violencia contra las mujeres afrocolombianas y para fortalecer las organizaciones que trabajan y atienden estos temas.

Finalmente incluyen propuestas sobre la creación de programas de empleo y generación de ingresos específicos o con cuotas como acciones afirmativas para mujeres afrocolombianas.

6. Conclusiones

A manera de conclusión, decimos que de acuerdo a las discusiones se constatan las formas de discriminación y de violencia a las cuales se enfrentan en su cotidianidad las mujeres afrocolombianas.  Se constata  que el desequilibrio de poder entre géneros ocasiona comportamientos violentos contra las mujeres y que estos comportamientos toman diferentes visos cuando se trata de las mujeres afrocolombianas.

Se aprecia además que en el contexto familiar, la violencia contra las mujeres afrocolombianas parece tener idénticas manifestaciones que la violencia contra las mujeres mestizas; quienes son la mayoría nacional. Las especificidades de violencia contra las mujeres afrocolombianas se darían en ámbitos de la sociedad, como la escuela, la comunidad, las instituciones, el espacio laboral y en el contexto de desplazamiento.

En general, las mujeres afrocolombianas señalan la cuestión económica y el racismo como causas estructurales de violencia contra ellas. En este sentido definen la violencia étnica.

Se observa que el contexto de desplazamiento, unas veces se toma como factor causal y otras veces como impacto resultado. Las mujeres en situación de desplazamiento presentan variadas demandas sobre los compromisos de Estado y sobre la solidaridad que invocan a la comunidad en general.

Al definir el impacto que causan las diferentes manifestaciones de violencia, las mujeres afrocolombianas se inclinan a enmarcarse en las llamadas emociones femeninas, como la tristeza, el miedo y el temor. En las propuestas de solución hacen énfasis en la deconstrucción de imaginarios y en los procesos de capacitación.

7. Recomendaciones

La Conferencia Mundial contra el racismo avanza de manera importante, al entender y asumir compromisos que reconocen la situación diferenciada de las mujeres, debido a que se recoge de forma importante los avances que otras conferencias y cumbres mundiales han logrado en beneficio de las mujeres.  En este sentido Colombia debe seguir las recomendaciones del Programa de Acción de Durban.

Los  Objetivos de Desarrollo del Milenio en especial el de promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer son compromisos del país  y una oportunidad para que el Estado Colombiano lleve a cabo acciones afirmativas para las mujeres  afrocolombianas.

Las normativas del Plan de Nacional de Desarrollo 2010 -2014 contemplan las dimensiones de Equidad de Género, Grupos Étnicos y relaciones Interculturales.

Teniendo en cuenta las brechas sociales de las mujeres afrocolombianas, en comparación con mujeres diferentes a las de minorías étnicas y las desigualdades de género en los grupos étnicos, la intervención debe aportar a asegurar la inserción de mujeres afrocolombianas en las estrategias de dichas dimensiones.

Los programas nacionales oficiales y de cooperación deben tener énfasis en el respeto por  las diferencias de etnia y  de género.

El Programa de Protección de los derechos de las Mujeres Afrocolombianas en situación de desplazamiento debe armonizarse  con los otros programas para mujeres en situación de desplazamiento ordenados por la Corte Constitucional.

Los programas nacionales para mujeres liderados por la Consejería Presidencial para la Equidad de las Mujeres debe tener cuotas, cupos y presupuestos de compensación para las mujeres afrocolombianas.

Se recomienda al Ministerio del Interior y de Justicia definir una política nacional para la equidad de las mujeres negras afrocolombianas y de otra parte la participación activa de las mujeres afrocolombianas en la formulación y beneficios del Plan Integral de largo plazo para la Población Afrocolombiana, priorizando  prevención de violencia contra las mujeres, educación y empleo remunerado no agrícola y no de servicio doméstico.

Se recomienda desglose de variables de género y de etnia en todos los informes nacionales, registros y datos censales.

Se recomienda crear dependencias específicas de asuntos étnicos en la Consejería Presidencia para la Equidad de las mujeres.

Se recomienda conformar grupo específico de asuntos de mujeres afrocolombianas en el Ministerio del Interior y de Justicia. Dirección de Asuntos para Comunidades Negras.

Se recomienda a la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer hacer seguimiento a la ley de cuotas de las mujeres en Colombia para promover la participación de las mujeres afrocolombianas en espacios convencionales y no convencionales como los derivados de la Ley 70

Se recomienda a la Cooperación Internacional hacer la intermediación entre las entidades nacionales y locales para atender las demandas de las mujeres afrocolombianas con el fin de prevenir la violencia basada en género.

Armonizar las actividades de las políticas para los grupos étnicos con las políticas públicas para las mujeres de tal forma que se garantice la implementación para las mujeres afrocolombianas.

Se recomienda hacer seguimiento a los programas e informes territoriales y nacionales a la luz de los objetivos de desarrollo del milenio

Se recomienda especial atención a la implementación de la Ley de Mujer Rural en las mujeres Afrocolombianas.

Se recomienda un programa de alfabetización nacional para mujeres afrocolombianas.

Se recomienda una campaña de comunicación que motive a reflexionar sobre la violencia contra las mujeres afrocolombianas.

 

“Las mujeres afrodescendientes e indígenas encuentran obstáculos para el pleno ejercicio y disfrute de sus derechos  civiles, políticos, económicos, sociales y culturales como consecuencia del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.” Conferencia Mundial contra el Racismo. Declaración de Durban 2001

 

********************************************************************************************

 

[1] Talleres coordinados por la Asociación de Mujeres Afrocolombianas AMUAFROC y por la Asociación de Afrocolombianos Desplazados AFRODES.

Doris García Mosquera

Asociación de Mujeres Afrocolombianas AMUAFROC

Ingeniera Industrial, Magister en Administración Pública

amuafro@hotmail.com

Antecedentes

Entendiendo la política pública como “el conjunto de  de sucesivas iniciativas, decisiones y acciones de régimen político frente a situaciones socialmente problemáticas que buscan la resolución de las mismas o llevarlas a niveles manejables”  (Alejo Vargas Velásquez, 1999) se tiene que en Colombia en el año 1984 se formula la primera política nacional sobre mujer campesina por el Consejo Nacional de Política Económica y Social plasmada en el documento CONPES 2109. Seguidamente la política de Desarrollo  Rural Integrado DRI  en sus propósitos define el de “impulsar acciones que propicien una posición más equitativa de la mujer campesina, como parte del mejoramiento del nivel de vida familiar”

En 1994 la Ley 60 considera a las mujeres jefas de hogar y a las mujeres víctimas de la violencia y en estado de desprotección como beneficiarias para la titulación de terrenos.

En este mismo año es definida la Política para el Desarrollo de la Mujer Rural, normativa que pretende fortalecer la atención a las mujeres rurales dándole continuidad a los lineamientos de 1984.  Seguidamente la norma de reforma agraria de 1998 posibilita la titulación de la tierra de la pareja a mujeres campesinas mayores de 16 años.

Proceso de la Ley

Como resultado de la incidencia por varios años de los grupos de mujeres organizadas y de las mujeres rurales en particular y en reconocimiento de la problemática de las mujeres rurales, Colombia expide el 14 de enero de 2002 la ley 731  “por la cual se dictan normas para favorecer a las mujeres rurales”. (En este artículo como la Ley)

Así, la ley aparece como una medida afirmativa que propende por la equidad entre hombres y mujeres rurales para reducir la brecha de calidad de vida entre lo rural y lo urbano.  Así las cosas, el proceso de la ley parte del año 2000 y se presenta en tres fases:

Fase 1. Elaboración del Plan de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres Rurales  PIOM/RURAL

En esta parte participan entidades públicas y privadas del sector rural.  Se realizan talleres de concertación de lineamientos de políticas para mujeres rurales y talleres sobre análisis y sugerencias para la posible ley.  Con la moderación y dinamización del proceso por parte del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura IICA y del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural se elabora el documento PIOM/RURAL.

Este Plan de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres Rurales contiene una parte de Diagnóstico donde se registran las oportunidades y los obstáculos para la implementación de políticas para mujeres rurales; una parte de Visión estratégica que precisa los objetivos del plan y sus líneas estratégicas y finalmente una matriz de actividades y responsabilidades

Fase 2. Formulación y aprobación de la Ley de Mujer Rural

La Ley aborda articulados en direcciones de facilitar el acceso a los medios de producción y recursos financieros, crear mejores condiciones para la participación y fortalecimiento del liderazgo de las mujeres rurales, propiciar mejores condiciones para la seguridad social y la educación técnica y la creación del Fondo de Fomento para las Mujeres Rurales.

En el primer  capítulo hace las definiciones del objeto de la misma, de la mujer rural, de la actividad rural e introduce un artículo sobre la perspectiva más amplia de la ruralidad.  En su objeto declara la intención de mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales priorizando las de bajos recursos.

El segundo capítulo lo dedica al fortalecimiento de la participación de las mujeres rurales en los fondos de financiamiento del sector; así coloca la necesidad de las tasas preferenciales y la creación de cupos priorizando el acceso a estas garantías a las mujeres rurales pequeñas productoras.  Esta parte también indica la creación del Fondo de Fomento para las Mujeres Rurales como una cuenta especial del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural para apoyar los planes, programas y proyectos que faciliten la incorporación de las mujeres rurales y sus organizaciones a la política económica y social del país.

El siguiente capítulo avanza en normas relativas al régimen de seguridad social, e incluye subsidios en dinero y especie, vinculación al Sistema General de Riesgos Profesionales y diseño de programas específicos de prevención de riesgos laborales.

El capítulo cuarto se refiere al fomento de la educación, capacitación y recreación de las mujeres rurales, propiciando condiciones acordes con los estilos de vida y los papeles que desempeñan las mujeres rurales.

El capítulo quinto trata de la participación equitativa de las mujeres rurales en los diferentes órganos de decisión, planeación y seguimiento a nivel territorial.  En este capítulo hay que destacar los articulados referentes a las mujeres de grupos étnicos indígena y afrocolombiano.

Un artículo referido a la participación  del 30% de las mujeres afrocolombianas rurales en los órganos de decisión de los Consejos Comunitarios y en las Consultivas de sus comunidades.  Hay que recordar aquí que los consejos comunitarios creados por decreto 1745 de 1995 en desarrollo de la Ley 70 de 1993, son las unidades administrativas de los territorios colectivos  de comunidades negras sin embargo a pesar de existir una gran área de territorios titulados el Estado no ha cumplido con los proyectos productivos para las comunidades involucradas.

Presenta otro artículo que crea la Comisión Consultiva de las mujeres indígenas rurales para la identificación, formulación, evaluación y seguimiento de proyectos relacionados con los pueblos indígenas del país.

El capítulo sexto indica medidas referidas a titulación de predios de reforma agraria a nombre del cónyuge, compañero o compañera permanente dejado en estado de abandono;  a la posibilidad de titular predios de reforma agraria a grupos asociativos de mujeres rurales y además dispone sobre la participación equitativa de las mujeres rurales en los procedimientos de adjudicación y uso de los predios de reforma agraria.

El siguiente capítulo establece la prelación de las mujeres de las mujeres cabezas de familia para recibir subsidios de vivienda rural, la participación de una cuota del 30% de mujeres rurales como mano de obra en los programas de reforestación y la igualdad de remuneración para hombres y mujeres del sector rural.

El octavo y último capítulo introduce el tema de los registros e indicadores sobre la situación de la mujer rural, la necesidad de las jornadas de cedulación para las mismas e introduce además  un plan de revisión, evaluación y seguimiento de los programas y leyes que favorecen a las mujeres rurales.  Este plan lo coloca  bajo la responsabilidad de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, con la colaboración del Ministerio de Agricultura y la posibilidad de participación de las mujeres rurales.

Fase 3. Reglamentación y seguimiento  de la Ley.

Para el seguimiento a la reglamentación e implementación de la Ley han sido conformados espacios desde las organizaciones tales como la Mesa Mujer Ruralidad y Paz que operó hasta el año 2006 y luego en el año 2008 la Mesa de Incidencia Política de las Mujeres Rurales colombianas y desde las instituciones la Mesa Técnica Institucional dinamizada por la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer  y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.  Estos espacios reciben el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura IICA.

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural informa que en desarrollo de la Ley 731 las mujeres rurales acceden a los diferentes programas y proyectos del Ministerio tales como subsidio integral de tierras, programa de alianzas productivas y programa de vivienda de interés social, al igual que participan en los programas de crédito agrario los cuales contemplan criterios para priorizar los proyectos formulados por mujeres a título personal o en grupos asociativos.

Para las organizaciones de mujeres la Ley no se aplica e informan que hay desconocimiento de la misma y poca voluntad política en las instancias responsables de su reglamentación e implementación.

OBSERVACIONES INICIALES

Falta promoción de la Ley y compromiso de las entidades en todos los niveles de políticas y programas. Hay necesidad de articular el proceso de reglamentación e implementación de la Ley con las respuestas necesarias para las mujeres rurales afectadas por la situación de conflicto del país.  Se han dado pasos para mejorar la vida de las mujeres rurales en Colombia, la Ley se visualiza como un camino para avanzar en asuntos de tierra y equidad de género; sin embargo, ya que el recorrido de este camino se lleva en forma muy lenta no se han conseguido las metas anheladas.

Bibliografía

Memorias reuniones Mesa mujer Ruralidad y Paz.  Archivos AMUAFROC  2001, 2002 y 2003

República de Colombia. Ley 731 de 2002

Vargas Alejo, Notas sobre el Estado y las Políticas Públicas. Almudena Editores, Bogotá 1999